El surf español también se construyó lejos de los podios. Se construyó en escuelas, aparcamientos frente al mar, inviernos de neopreno húmedo y miles de primeras olas. Desde este 14 de septiembre de 2026, una de esas historias tiene una estrella física en Somo: la de David “Capi” García.
El fundador y director de la Escuela Cántabra de Surf ha sido homenajeado en el Paseo de las Estrellas del Surf de Somo por una trayectoria ligada durante décadas a la enseñanza y a la cultura surf. El reconocimiento llega en un momento perfecto para mirar hacia atrás y recordar que la expansión del surf en España no fue solo competición: también fue transmisión.
Una estrella para una vida ligada a Somo
El homenaje a Capi se celebró en Somo el 14 de septiembre. La estrella reconoce su trayectoria profesional y, especialmente, su papel como pionero en la enseñanza del surf en España. El Paseo de las Estrellas del Surf, inaugurado en 2017 dentro del Plan de Competitividad de Surf de Ribamontán al Mar, se ha convertido en una pequeña cartografía de la memoria del surf cántabro y español.
Más que una colección de nombres, el paseo cuenta cómo una playa terminó convirtiéndose en uno de los grandes núcleos de cultura surf del país. Somo no aparece aquí solo como escenario: es parte de la historia.

Surf en la playa de Somo. Foto: Escuela Cántabra de Surf.
1991: cuando enseñar surf era abrir camino
La Escuela Cántabra de Surf nació en Somo en 1991 de la mano de David “Capi” García. Han pasado 35 años. Según la propia escuela, miles de alumnos han pasado desde entonces por sus clases y por un método que fue evolucionando a medida que el surf dejaba de ser una actividad minoritaria para convertirse en una cultura reconocible en toda la costa española.
La biografía de Capi está unida al agua desde mucho antes. Empezó a surfear siendo niño en Somo, compitió durante años a nivel nacional y europeo y fue campeón de España y de Cantabria. Sin embargo, visto desde 2026, quizá su huella más interesante no esté en una clasificación antigua, sino en algo menos visible: haber ayudado a que otras personas aprendieran a leer el mar, remar, levantarse y comprender qué significa compartir una ola.
La otra historia del crecimiento del surf
Cuando hablamos de la evolución del surf solemos mirar a campeonatos, títulos, olas gigantes o figuras internacionales. Pero existe otra infraestructura, mucho más humana, que hizo posible ese crecimiento: escuelas, clubes, entrenadores, familias y comunidades locales.
La historia de Capi encaja precisamente ahí. Enseñar surf no consiste únicamente en explicar una técnica. También implica transmitir seguridad, respeto por el océano, normas de convivencia en el agua y una manera de entender la playa. Esa capa cultural es la que convierte una clase en algo más que una actividad deportiva.
Es una idea que también aparece en iniciativas actuales como el Iberdrola Surfing Day de Burela, donde iniciación, comunidad y océano comparten espacio. Las épocas cambian, pero el mecanismo de fondo sigue siendo el mismo: alguien comparte lo que sabe y otra persona descubre el surf.

David “Capi” García surfeando. Foto: Escuela Cántabra de Surf.
Somo, una playa que terminó creando un ecosistema
El Paseo de las Estrellas ayuda a entender algo que a veces se pierde cuando observamos el surf únicamente desde la pantalla: las escenas fuertes nacen de la continuidad. Hace falta una ola, sí, pero también hacen falta personas que vuelvan cada día, negocios vinculados al mar, escuelas, eventos, generaciones nuevas y una comunidad capaz de conservar su propia memoria.
Ribamontán al Mar lleva años utilizando el surf como parte de su identidad territorial. La estrella de Capi no celebra una moda reciente, sino una continuidad iniciada cuando la enseñanza organizada del surf en España todavía estaba prácticamente por escribir.
Por qué este homenaje importa en 2026
Hay una curiosa simetría entre esta noticia y otro debate reciente que contamos en THE SURF TOWN JOURNAL. Mientras Kolohe Andino se preguntaba qué pierde el surf cuando toda su cultura queda expuesta en redes sociales, Somo ha hecho exactamente el movimiento contrario: fijar una historia local en el suelo para que no desaparezca con el siguiente scroll.
Una estrella no puede resumir 35 años. Pero obliga a detenerse un momento. A recordar nombres, playas, escuelas y personas que hicieron trabajo de base antes de que el surf tuviera el alcance que tiene hoy.
Y ahí está lo interesante del homenaje a David “Capi” García: habla de un surf español que no solo creció gracias a quien ganó, sino también gracias a quien enseñó.
El surf español también se construyó enseñando
En THE SURF TOWN JOURNAL queremos que la actualidad del surf conviva con sus raíces. Hoy la noticia está en Somo, pero la historia va más allá de Cantabria. Cada escena local tiene personas que enseñaron, organizaron, acompañaron y mantuvieron vivo el vínculo con el océano cuando todo era mucho más pequeño.
La estrella de Capi sirve para reconocer una de ellas. Y también para recordar algo sencillo: detrás de casi cualquier surfista hubo alguna vez alguien que le explicó cómo coger su primera ola.
Fuentes consultadas: Cadena SER Cantabria, Gobierno de Cantabria, Escuela Cántabra de Surf y Ribamontán al Mar.
THE SURF TOWN JOURNAL









































