Decir “necesito unas chanclas” es un poco como entrar en una tienda y decir que necesitas unos zapatos.
Perfecto. Hemos reducido las posibilidades de varios miles a varios cientos.
Porque debajo de la palabra chanclas conviven productos que apenas tienen nada que ver entre sí.
Las hay de dedo, de pala, deportivas, anatómicas, ultraligeras, acolchadas, con plataforma y construcciones que están tan cerca de una sandalia que la frontera empieza a ponerse nerviosa.
Y elegir correctamente no consiste únicamente en decidir cuál te gusta más.
Cada tipo de chancla funciona mejor para determinados pies, usos y formas de caminar.
¿Cuáles son los principales tipos de chanclas?
No existe una única clasificación universal, porque algunas categorías pueden mezclarse entre sí.
Una chancla de dedo puede incorporar una plantilla anatómica. Una de pala puede ser deportiva. Una plataforma puede utilizar tiras de dedo.
Pero para entender las diferencias podemos dividirlas inicialmente en varias grandes familias:
- chanclas de dedo;
- chanclas de pala;
- chanclas deportivas;
- chanclas anatómicas;
- chanclas con mayor amortiguación;
- y chanclas con plataforma.
Lo interesante empieza cuando dejamos de preguntar cuál es mejor y empezamos a preguntar para qué es mejor cada una.
👉 Puedes comparar diferentes construcciones en nuestra colección de chanclas de THE SURF TOWN, con modelos de Havaianas, Reef, Ipanema, Rider, FitFlop y otras marcas.
Chanclas de dedo: las que definieron el verano
Son probablemente las primeras que imaginamos cuando alguien pronuncia la palabra chancla.
Dos tiras convergen en una pieza situada entre los dedos y mantienen el pie unido a una base relativamente abierta.
Es una construcción extraordinariamente sencilla.
Y precisamente por eso lleva tanto tiempo funcionando.

¿Para qué son buenas las chanclas de dedo?
Especialmente para situaciones donde buscamos:
- máxima ventilación;
- facilidad para poner y quitar;
- poco peso;
- un calzado fácil de transportar;
- y una sensación muy abierta sobre el pie.
Playa, piscina y vacaciones son su hábitat natural.
Marcas como Havaianas, Ipanema, Reef o Rider han desarrollado interpretaciones muy diferentes de esta misma construcción.
El punto entre los dedos importa
Para algunas personas resulta completamente natural.
Otras saben después de diez minutos que esa historia de amor no va a ninguna parte.
El material, grosor y posición de la pieza central pueden cambiar bastante la sensación.
Si habitualmente sufres rozaduras en esa zona, no tiene demasiado sentido insistir únicamente porque te guste la estética.
Hay otro tipo de chancla esperando unos centímetros más abajo en este artículo.
Chanclas de pala: cuando los dedos piden independencia
Las chanclas de pala eliminan la pieza situada entre los dedos y utilizan una banda que cruza el empeine.
El cambio parece pequeño.
La sensación es completamente diferente.
Los dedos quedan libres y la sujeción se traslada hacia la parte superior del pie.

¿Para quién pueden ser mejores?
Son especialmente interesantes si no te gusta sentir nada entre los dedos.
También resultan muy prácticas para piscina, gimnasio, vestuarios, viajes y uso cotidiano.
Pero aquí aparece otro factor: el empeine.
Una pala demasiado ajustada puede generar presión. Una excesivamente holgada puede permitir demasiado movimiento.
Así que elegir la talla correcta no consiste únicamente en comprobar dónde termina el talón.
Chanclas deportivas: cuando la sencillez necesita trabajar un poco más
La palabra “deportiva” puede utilizarse de maneras diferentes, pero normalmente hablamos de construcciones donde la funcionalidad adquiere más protagonismo.
Materiales, suela, agarre, ajuste y resistencia pueden estar pensados para soportar un uso más intenso que el de una chancla puramente recreativa.
Eso no significa que unas chanclas deportivas sean automáticamente adecuadas para correr, hacer senderismo o sustituir unas zapatillas.
Significa que su diseño presta especial atención a un uso activo.

¿Dónde tienen sentido?
Piscinas, gimnasios, actividades alrededor del agua, viajes y situaciones donde necesitamos un calzado fácil de poner pero con una construcción algo más robusta.
También pueden resultar interesantes para personas que prefieren una estética menos playera.
Chanclas anatómicas: cuando la plantilla deja de ser plana
Aquí empieza una de las diferencias más importantes.
En una chancla tradicional, la superficie sobre la que descansa el pie puede ser relativamente plana.
Una plantilla anatómica incorpora formas destinadas a acompañar mejor diferentes zonas del pie.
Puede aparecer una zona de talón más definida, diferentes alturas o una geometría que busca mantener el pie en una posición más estable.

¿Anatómica significa automáticamente más cómoda?
No para absolutamente todo el mundo.
Una plantilla con más forma puede proporcionar una sensación fantástica cuando coincide bien con tu pie.
Pero precisamente porque tiene más geometría, el ajuste entre esa forma y la tuya importa todavía más.
Por eso FitFlop, Reef y otras marcas pueden ofrecer sensaciones muy distintas incluso cuando ambas describen sus modelos alrededor del confort.
La gran pregunta: ¿qué vas a hacer con ellas?
Antes de comparar marcas, colores o tecnologías, responde a esto.
¿Vas a caminar cien metros hasta la playa?
¿Las quieres para pasar todo el día fuera?
¿Para ducharte después del gimnasio?
¿Para viajar?
¿Para combinar con vestidos?
¿O quieres unas únicas chanclas capaces de resolver casi todo el verano?
La respuesta elimina más opciones que cualquier ranking.
Porque la mejor chancla empieza por ser la correcta para el lugar al que van tus pies.
Cómo elegir tu tipo de chancla en cinco pasos
Después de comparar construcciones, plantillas y formas de pie, podemos convertir toda la elección en cinco preguntas.
1. ¿Te gusta llevar algo entre los dedos?
Si no te molesta, las chanclas de dedo abren un catálogo enorme de posibilidades y son especialmente prácticas para verano, playa y piscina.
Si nunca has soportado esa sensación, deja de intentar convencer a tus pies. Una pala u otra construcción abierta puede tener mucho más sentido.
2. ¿Cuánto vas a caminar?
Para desplazamientos cortos puedes priorizar ligereza y sencillez.
Si van a acompañarte durante muchas horas, presta más atención a amortiguación, estabilidad, forma de la plantilla y ajuste.
3. ¿Cómo es tu pie?
Anchura y empeine pueden cambiar completamente la experiencia.
No subas automáticamente de talla para solucionar un problema que quizá proceda de la forma de la chancla.
4. ¿Dónde vas a utilizarlas?
Playa, piscina, paseo, viaje, uso urbano o muchas horas de pie.
Una chancla puede ser fantástica en uno de esos escenarios y bastante menos interesante en otro.
5. ¿Quieres que desaparezcan o que formen parte del look?
Una chancla ligera y minimalista puede pasar prácticamente desapercibida.
Una plataforma, una base anatómica con volumen o una pala deportiva pueden convertirse en una parte importante del conjunto.
Las dos opciones son válidas. Solo necesitan responder a la misma persona que va a llevarlas.
La guía rápida: qué tipo de chancla elegir
- Para playa: una chancla ligera de dedo o pala suele ser una opción especialmente práctica.
- Para piscina y vestuario: las palas son rápidas de poner y dejan los dedos libres.
- Para caminar más: busca una plantilla estable, amortiguación adecuada y buen ajuste.
- Para pie ancho: presta especial atención a la anchura real de la plantilla y a la posición de las tiras.
- Para pie estrecho: comprueba que el pie no se desplace excesivamente sobre la base.
- Para vestir: las construcciones de tiras más trabajadas y las plataformas pueden integrarse mejor con ropa de calle.
- Para viajar: prioriza versatilidad, poco peso y un modelo que puedas utilizar en situaciones diferentes.
Compra los productos recomendados
En THE SURF TOWN trabajamos con diferentes marcas de chanclas precisamente porque cada una interpreta este tipo de calzado de una manera distinta.
Según lo que estés buscando, puedes empezar por:
- Havaianas: si quieres una chancla de dedo ligera, sencilla y profundamente vinculada al verano.
- Reef: si quieres comparar desde construcciones de playa hasta modelos con plantillas más elaboradas y mayor amortiguación.
- Ipanema: si buscas flexibilidad y diseños que pueden acercarse visualmente al territorio de la sandalia.
- Rider: si prefieres una estética más deportiva y orientada a un uso activo.
- FitFlop: si buscas una base con más estructura y una sensación más cercana a un calzado elaborado.
👉 Puedes comparar los diferentes tipos de chanclas disponibles en THE SURF TOWN y elegir según tu pie, el uso que vas a darles y las características de cada modelo.
Preguntas frecuentes sobre tipos de chanclas
¿Qué tipos de chanclas existen?
Entre las construcciones más habituales encontramos chanclas de dedo, de pala, deportivas, anatómicas y modelos con plataforma. Estas categorías pueden combinarse: por ejemplo, una chancla de dedo puede incorporar una plantilla anatómica o una plataforma.
¿Qué es mejor, chancla de dedo o de pala?
Depende de tus preferencias y del uso. Las chanclas de dedo son muy abiertas y ligeras, mientras que las de pala eliminan la pieza situada entre los dedos y trasladan la sujeción hacia el empeine.
¿Qué tipo de chancla es mejor para caminar?
Para caminar durante bastante tiempo conviene prestar atención a la estabilidad, amortiguación, ajuste y forma de la plantilla. El hecho de que sea de dedo o pala por sí solo no determina si resultará adecuada para un uso prolongado.
¿Qué son las chanclas anatómicas?
Son modelos cuya plantilla incorpora formas destinadas a acompañar diferentes zonas del pie en lugar de utilizar una superficie completamente plana. El diseño concreto puede variar considerablemente entre marcas y modelos.
¿Las chanclas anatómicas son más cómodas?
Pueden resultar muy cómodas cuando la forma de la plantilla encaja bien con el pie. Sin embargo, una construcción más compleja no garantiza por sí sola mayor comodidad para todas las personas.
¿Qué chanclas son mejores para pie ancho?
Más que una categoría concreta, conviene buscar una plantilla con suficiente anchura y unas tiras que no compriman el pie. Subir de talla añade longitud, pero no necesariamente resuelve un problema de anchura.
¿Qué chanclas elegir para la piscina?
Las palas son especialmente populares por su facilidad para poner y quitar, aunque también pueden utilizarse modelos de dedo. Conviene comprobar siempre los materiales y la suela del producto concreto cuando vaya a utilizarse habitualmente sobre superficies húmedas.
¿Las chanclas con plataforma son más cómodas?
No necesariamente. Una plataforma añade altura y volumen bajo el pie, pero la comodidad depende también de la forma de la base, su estabilidad, flexibilidad y ajuste.
¿Qué marca de chanclas elegir?
Es más útil empezar por el uso que por la marca. Havaianas, Reef, Ipanema, Rider y FitFlop desarrollan construcciones diferentes. Una vez identificado el tipo de chancla que necesitas, resulta mucho más sencillo comparar modelos dentro de cada marca.
La palabra “chancla” se nos ha quedado pequeña
Durante mucho tiempo bastaba para describir algo bastante sencillo.
Una suela. Unas tiras. Verano.
Pero después empezamos a pedirle más.
Que fuese cómoda para caminar. Que entrase en una mochila. Que funcionase junto a una piscina. Que sujetase mejor el pie. Que tuviese plataforma. Que combinase con un vestido. Que pudiéramos llevarla desde la playa hasta una terraza sin cambiar de calzado.
Y aquella sencilla chancla empezó a multiplicarse.
De dedo. De pala. Deportiva. Anatómica. Acolchada. Con plataforma.
Havaianas interpretó la sencillez. Reef empezó a jugar con la amortiguación. Ipanema acercó muchas construcciones a la sandalia. Rider exploró un territorio más deportivo. FitFlop añadió más estructura bajo el pie.
Y de repente preguntar “¿cuál es la mejor chancla?” dejó de tener demasiado sentido.
Porque antes necesitamos saber quién la va a llevar y hacia dónde piensa caminar.
La mejor chancla no es una categoría.
Es la que consigue que tu pie y tu verano quieran ir al mismo sitio.
THE SURF TOWN JOURNAL

















































