El parte pinta bien, el neopreno está preparado y solo queda una duda poco glamourosa pero bastante decisiva: ¿qué conviene comer antes de entrar al agua? En surf, la nutrición suele quedar detrás de las olas, el viento y el material, pero puede marcar la diferencia entre una sesión con energía estable y otra en la que el cuerpo empieza a apagarse antes de que llegue la serie buena.
La idea no es comer “como un profesional” ni convertir el desayuno en una hoja de cálculo. Es llegar al agua con combustible suficiente, bien hidratado y sin una digestión pesada. Y, al salir, recuperar con sentido, especialmente si habrá otra sesión ese mismo día.
Si además estás trabajando la parte física fuera del agua, puedes combinar esta guía con nuestro artículo sobre entrenamiento para surf: fuerza, remo, movilidad y pop-up.
Antes de surfear: energía disponible sin sensación de piedra en el estómago
Para una sesión normal, el objetivo previo es bastante simple: llegar con reservas de energía razonables y sin hambre, pero sin entrar con una comida enorme todavía haciendo cola en el estómago.
Cuando faltan unas dos a cuatro horas, suele funcionar una comida basada en carbohidratos, con una cantidad moderada de proteína y sin excederse con grasa o fibra si sabes que te cuesta digerir antes de hacer ejercicio. Avena con fruta y yogur, arroz con huevo, pan con queso fresco y fruta o patata con una fuente ligera de proteína son ejemplos sencillos. No existe un desayuno universal: tolerancia, hora del día, duración de la sesión y hábitos personales mandan.

Si solo queda alrededor de una hora, normalmente tiene más sentido reducir el tamaño y elegir algo fácil de digerir: un plátano, una tostada con miel, un yogur con fruta si lo toleras o una pequeña porción de avena. Aquí importa más llegar cómodo al agua que perseguir una cifra perfecta.
Qué dice la ciencia sobre los carbohidratos
Las recomendaciones de nutrición deportiva para ejercicios de resistencia de más de una hora sitúan los carbohidratos como una fuente principal de combustible y proponen ajustar la cantidad a la duración e intensidad del esfuerzo. Algunas guías usan rangos de 1 a 4 gramos de carbohidrato por kilo de peso corporal en las 1 a 4 horas previas a ejercicios prolongados, pero ese rango procede sobre todo de deportes de resistencia y no debe trasladarse al surf como una receta automática.
El surf es intermitente: alterna remadas, esperas, aceleraciones, pato, puesta en pie y recuperación. Una sesión relajada de una hora no tiene las mismas necesidades que tres horas con corriente, mucho remo y olas constantes. La cifra útil no es la más alta, sino la que te permite llegar con energía y entrar al agua sin molestias.
Hidratación: el punto ciego del surf
Hay un detalle peculiar en nuestro deporte: puedes pasar mucho tiempo haciendo ejercicio sin tener acceso a una botella. Y aunque estés rodeado de agua, eso no significa que no pierdas líquido.
Un estudio publicado en 2021 sobre 306 surfistas recreativos encontró una reducción media de masa corporal de aproximadamente 0,82% durante las sesiones. La pérdida fue mayor a medida que aumentaba la duración y también se observaron pérdidas superiores en condiciones de agua más cálida. El propio trabajo subraya el problema práctico: durante una sesión normal apenas hay oportunidades de beber.
La consecuencia práctica es sencilla: no conviene empezar la sesión ya deshidratado. Beber con normalidad durante las horas previas y llegar al pico con sensación de buena hidratación suele ser más útil que intentar compensar todo de golpe cinco minutos antes de entrar.
Tampoco se trata de beber litros por obligación. Las necesidades cambian muchísimo entre personas, clima, duración, temperatura del agua, grosor del neopreno y sudoración. La hidratación deportiva moderna insiste precisamente en individualizar y evitar tanto quedarse corto como forzar una ingesta excesiva.
¿Y durante una sesión larga?
En una sesión de 45 o 60 minutos, si has comido y bebido bien antes, normalmente no necesitas convertir la orilla en un avituallamiento. Pero cuando la sesión se va claramente por encima de hora y media o dos horas, especialmente con calor, mucha remada o varias entradas en el mismo día, la estrategia cambia.
Si sabes de antemano que estarás mucho tiempo en el agua, cobra más importancia la comida previa. Y si la playa permite salir y volver a entrar, una pausa breve para beber y tomar algo fácil de digerir puede tener más sentido que aguantar por orgullo mientras cae la energía. Una pieza de fruta, un pequeño bocadillo, una bebida con carbohidratos o un snack que ya conozcas son opciones prácticas. El mejor alimento en plena jornada es el que tu estómago ya ha probado.
Después de surfear: recuperar no significa comer todo lo que aparezca
La comida posterior tiene dos trabajos: reponer energía y aportar material para la recuperación muscular. Si la siguiente sesión será mañana, no hace falta entrar en pánico por la famosa “ventana” de pocos minutos. Una comida completa dentro de las horas siguientes suele ser suficiente para la mayoría de surfistas recreativos.
Si, en cambio, vas a hacer una segunda sesión ese mismo día, acelerar la reposición de carbohidratos y líquidos cobra más importancia. Las recomendaciones deportivas para recuperación rápida tras esfuerzos exigentes elevan la prioridad de los carbohidratos durante las primeras horas, porque el tiempo disponible para reconstruir reservas es menor.
A eso conviene añadir una fuente de proteína y una comida normal: arroz, pasta o patata con huevos, pescado, carne, tofu o legumbres según tus preferencias; un yogur con avena y fruta; un bocadillo acompañado de fruta; o cualquier combinación que cubra energía, proteína y líquido sin necesidad de suplementos si la dieta ya lo hace.
Tres escenarios reales de un día de surf
1. Dawn patrol: entrar casi al amanecer
Cuando madrugas mucho, el margen digestivo es pequeño. Puedes tomar algo ligero antes de salir, beber y dejar el desayuno grande para después. Un plátano, una tostada, algo de yogur o una pequeña ración de avena pueden ser suficientes si la sesión no será demasiado larga.
2. Sesión de media mañana
Aquí es más fácil: desayuno completo con tiempo, hidratación normal durante la mañana y entrada al agua sin sensación de hambre. Es probablemente el escenario más sencillo para acertar.
3. Dos sesiones en el mismo día
Este es el momento en que la recuperación deja de ser un concepto abstracto. Al salir de la primera sesión interesa beber, comer carbohidratos, incluir proteína y no esperar hasta la noche para “recuperar todo”. Cuanto menor sea el tiempo entre sesiones, más importante es hacerlo pronto y con alimentos fáciles de tolerar.
Surf trip: comer bien cuando el horario lo deciden las olas
En un viaje de surf es todavía más fácil desordenarlo todo. Se desayuna a una hora, se entra porque “ahora está bueno”, se alarga la sesión y cuando sales son las cuatro de la tarde. Llevar agua, fruta, bocadillos sencillos, yogur, frutos secos o una comida preparada evita que cada sesión termine en una búsqueda desesperada de lo primero que aparezca.
Si estás pensando en una escapada este otoño, nuestra guía de Ericeira en otoño explica cómo organizar un viaje cuando el Atlántico empieza a despertar. La nutrición en un surf trip no necesita sofisticación: necesita previsión.
Lo que merece la pena recordar
Antes: llega con energía, elige alimentos que ya toleras y no hagas experimentos el día de una buena previsión. Durante: cuanto más larga y exigente sea la sesión, más importante es haber planificado comida e hidratación. Después: recupera con una comida completa, líquidos y una combinación de carbohidratos y proteína, sobre todo si vuelves a entrar al agua unas horas más tarde.
La buena nutrición para surf no necesita etiquetas espectaculares. Muchas veces tiene la forma de un desayuno sencillo, una botella de agua preparada antes de salir y una comida decente esperando después. Lo importante es que el cuerpo llegue a la serie buena con gasolina todavía en el depósito.
Fuentes consultadas
Para este artículo se han tomado como referencia el estudio Fluid Loss in Recreational Surfers, publicado en 2021 en International Journal of Exercise Science, y revisiones de nutrición deportiva del Gatorade Sports Science Institute sobre disponibilidad de carbohidratos, hidratación y recuperación. Las cifras incluidas son referencias generales de literatura deportiva y no sustituyen una pauta individual elaborada por un profesional sanitario o dietista-nutricionista.
Crédito de portada: Johntex / Wikimedia Commons, CC BY 2.5. Fotografía original 3456 × 2304 px, alojada en Shopify para esta publicación.
THE SURF TOWN JOURNAL









































